20 min 8 porcionesFácil 2 ingredientes que vendemos
Preparación
1
Procesar la avena: colocar las 2 tazas de avena en una licuadora o procesadora de alimentos. Triturar hasta obtener una textura más fina, tipo harina gruesa. Esto le dará mejor cohesión a la mezcla. Reservar.
2
Mezclar los ingredientes húmedos y secos: en un bowl grande, agregar la avena triturada. Incorporar la mantequilla de maní, la miel y las semillas de chía (si decidís usarlas). Mezclar con cuchara de madera o espátula hasta que todos los ingredientes se integren completamente. La mezcla debe quedar pegajosa y densa.
3
Formar y compactar: forrar un molde rectangular con papel encerado o manteca. Volcar la mezcla en el molde, y con la espátula o con las manos limpias, presionar la mezcla de manera pareja y firme, asegurándote de que quede bien compacta en todas las esquinas.
4
Refrigerar y cortar: llevar a la heladera por al menos 3 horas, o hasta que la mezcla esté bien firme al tacto. Retirar del frío, desmoldar y cortar en barritas del tamaño deseado con un cuchillo afilado.